La prevención de la enfermedad de Alzheimer se ha convertido en un verdadero desafío debido a su creciente prevalencia y la falta de una cura eficaz. La dieta y los nutrientes han adquirido gran interés como factores potencialmente modificables protección.

Una interesante revisión bibliográfica sobre el tema publicada en 2013 (1) tuvo como objetivo proporcionar un resumen del efecto de la dieta y los factores nutricionales sobre el riesgo de Alzheimer y el envejecimiento cognitivo, y discutir los posibles mecanismos y factores de confusión involucrados.

acidos-grasos-omega3Tras comprobar los resultados los autores concluyeron que los estudios observacionales apuntan un papel protector de ciertos nutrientes, como los ácidos grasos omega-3, antioxidantes y vitaminas B, así como al patrón dietético mediterráneo. Sin embargo, los datos de los ensayos controlados aleatorios no muestran un efecto consistente. Es posible que los factores de confusión tales como la edad, estadio de la enfermedad y otros componentes de la dieta, los procesos de cocción, y otras cuestiones metodológicas expliquen la divergencia de resultados pero esto aún no se ha establecido. Por otra parte, aunque se ha sugerido que ciertos nutrientes protegen contra la demencia, es aún desconocido si puede ser debido a que quizás tiene un efecto general sobre la salud vascular cerebral o interferir directamente con la etiopatogenia del Alzheimer.

dieta-mediterraneaSi de alguna forma se pudiera prevenir o retrasar la aparición del Alzheimer se podría mejorar la calidad de vida el estado de salud de muchas personas mayores. A la espera de nuevos fármacos etc… podríamos pensar si con la dieta se puede hacer (o no) algo. Obviamente los milagros no existen y en todo caso lo que se puede conseguir es disminuir el riesgo, retrasar la aparición… pero ningún efecto espectacular. Algunos estudios (2) sugieren una cierta influencia de la dieta. Así ciertas investigaciones sugieren que una dieta muy rica en grasas saturadas podría ser un factor negativo favoreciendo el deterioro cognitivo, justo lo contrario que los ácidos grasos monoinsaturados (aceite de oliva) o los ácido grasos poliinsaturados omega 3  y de pescado que parecen tener un efecto positivo. Un bajo consumo de lácteos puede ser perjudicial pero un alto consumo de lácteos enteros también puede ser perjudicial (por tanto mejor lácteos bajos en grasa). El aumento de la adherencia a una dieta de tipo mediterráneo se asoció con una disminución de deterioro cognitivo.

?

Algunos estudios (2) han sugerido que una ingesta elevada de ácidos grasos saturados podrían tener efectos negativos sobre el deterioro cognitivo. Por otro lado, existe cierta evidencia epidemiológica que sugiere una posible asociación entre el consumo de pescado, ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados (especialmente omega 3) y un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia. Así mismo, una peor función cognitiva y un mayor riesgo de demencia se encuentra asociado con un menor consumo de leche o productos lácteos. Sin embargo, el consumo de productos lácteos enteros puede estar asociada con el deterioro cognitivo en los ancianos (por su riqueza en grasa saturada, quizás por ello es preferible utilizar lácteos desnatados). Existen datos epidemiológicos que sugieren que un consumo elevado de frutas y verduras ejerce una función protectora frente al deterioro cognitivo, la demencia y el Alzheimer. Algún estudio asoció el aumento de la adherencia a una dieta de tipo mediterránea con una disminución de deterioro cognitivo. De hecho, ciertos estudios prospectivos recientes sugieren que una mayor adherencia a la dieta de tipo mediterráneo podría estar asociada con el deterioro cognitivo más lento.

Por tanto día de hoy puede tener sentido (en cuanto a prevención de Alzheimer y en cuanto a ralentizar su progresión) aconsejar los altos niveles de consumo de las grasas de pescado (pescado azul), aceites vegetales ricos en grasa monoinsaturada (aceite de oliva), verduras, frutas de bajo índice glucémico y una dieta baja en alimentos con azúcares añadidos y baja en grasas saturadas. Pero la realidad es que con la evidencia científica actual no se pueden hacer recomendaciones específicas, sin embargo viendo por “donde parece que van los tiros” podríamos pensar que en principio el alto consumo de pescado azul (y obviamente eligiendo las especies con menos metales pasados), grasa monoinsaturada, hidratos de carbono de bajo índice glucémico, verduras, hortalizas y frutas y un consumo moderado de vino podrían ser positivos. Como además estas recomendaciones están indicadas también para prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 etc… no hay problema en su generalización.

1) Otaegui-Arrazola A, Amiano P, Elbusto A, Urdaneta E, Martínez-Lage P. Diet, cognition, and Alzheimer’s disease: food for thought. Eur J Nutr. 2013 Jul 27.

2) Solfrizzi V, Panza F, Frisardi V, Seripa D, Logroscino G, Imbimbo BP, Pilotto A. Diet and Alzheimer’s disease risk factors or prevention: the current evidence. Expert Rev Neurother. 2011 May;11(5):677-708.

Posts relacionados


Frutos secos y peso corporal

Los frutos secos poseen una elevada densidad energética, lo que predispone a relacionarlos con un incremento del peso corporal. Es decir, aportan muchas kilocalorías derivadas principalmente de su riqueza en grasas. Sin embargo, diferentes estudios relacionan el consumo de frutos secos con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, cáncer y otras patologías (1-4). Aunque […]

01.05.2018
nutrición

Entrevista para «Lecturas» sobre Nutrición y flacidez

Al llegar a los 40 la piel empieza a perder tono y luminosidad. Esto sucede porque las células de la piel que fabrican colágeno y elastina, encargadas de su firmeza, disminuyen. En algunas zonas además se nota más porque a este deterioro se suma una pérdida de masa muscular y un incremento de la grasa […]

20.03.2018

Entrevista para ‘Lecturas’ sobre dulces

¿Por qué nos enganchan tanto los dulces?   En las personas adictas a ciertos alimentos, como los dulces, se produce una activación en distintas regiones del cerebro similares a las de los adictos a drogas como la cocaína. Sin entrar en aspectos psicológicos que quedan totalmente fuera del campo de la Nutrición, existen estudios que […]

28.11.2017

Comentarios


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lunes a Viernes
Mañanas de 10:00h. a 13:30h.
tarde de 16:30h. a 20:00h.
C/ Uría 38, 4ºA, Oviedo-Asturias
C/ González Abarca 6, 2ºB, Avilés-Asturias
C/ Saavedra 4, Oficina 26, Gijón-Asturias
C/ de Cristóbal Bordiú, 49 -Madrid
C/ Londres, 28, Tercera planta -Barcelona
985 223 484

¡Sígueme en las redes sociales!