• ¿Es bueno recomendar tomar alimentos enriquecidos con vitamina D? ¿Tienen algún pero este tipo de “añadidos”?

La vitamina D es en realidad un micronutriente esencial que se obtiene a través de la exposición al sol y que también podemos encontrar en la leche de vaca y pescado y en algunos otros alimentos. Tiene una importante función en el desarrollo y en el fortalecimiento de los huesos. En principio una dieta equilibrada y completa permite obtener todos los nutrientes que nuestro organismo necesita, eso unido a una exposición responsable a la luz solar (siguiendo los consejos de los dermatólogos) puede ser suficiente para cumplir las recomendaciones. Los alimentos enriquecidos y/o suplementos pueden tener utilidad para determinados segmentos poblacionales que por algún motivo necesitan obtener un extra, pero nunca pueden ser la generalidad. De todas formas los déficit subclínicos de vitamina D no son infrecuentes y pueden contribuir al desarrollo de osteoporosis. No hay que olvidar que la ingesta diaria de vitamina D debería ser al menos de 800 UI. En los pacientes con osteoporosis se recomiendan suplementos de vitamina D ( o alimentos fortificados a veces) , generalmente a razón de 800 UI diarias. En el mercado existen preparados combinados de calcio y vitamina D, lo cual facilita su administración.

• ¿Cuánta vitamina D aporta un vaso de leche enriquecida o fortificada (¿se pueden usar los dos términos indistintamente?) versus a uno que no lo está? ¿Y lo mismo, por ejemplo, con un yogur?.

Un vaso de leche normal puede aportar aproximadamente el 1,5% de la cantidad diaria recomendada o sea que aunque tiene una cantidad significativa tampoco es que sea una fuente excepcional y una leche enriquecida puede llegar al 20% del Valor de Referencia de Nutriente. Esto es un ejemplo pero muestra que efectivamente existen diferencias entre los alimentos enriquecidos ( leche por ejemplo, también en yogures y otros alimentos) y no enriquecidos, lo cual no quiere decir que debamos elegir siempre los enriquecidos pero tampoco debemos decir que los enriquecidos nunca tienen cabida en una dieta.

• ¿Habría que hacer la recomendación general de asegurarse de incluir cada día algún alimento con vitamina D en la dieta? Ya sé que no aportan mucho pero si, además, ni los tomamos… ¿Hay alguna forma más fácil de lograrlo?

Incluir lácteos a diario y varias veces pescado y huevos por semana ayuda a alcanzar las recomendaciones de ingesta de vitamina D. Los lácteos, la yema de huevo, el atún, la sardina, el hígado y el queso son buena fuente de vitamina D. Con una dieta en la que se incluyan de forma habitual ( que no deja de ser una dieta equilibrada y variada) se alcanzan las recomendaciones sobre todo en países como España donde hay varias horas diarias de radiación solar ( pero ¡ojo!, la exposición al sol siempre responsable siguiendo los consejos de los farmaceúticos).

• Los suplementos, si se toman correctamente y sin abusar, ¿qué efectos secundarios pueden tener?

Tomando las dosis recomendadas por el profesional sanitario no tiene por qué suponer un problema ya que obviamente la recomendación será la adecuada. Muchas veces el problema viene del autoconsumo porque puede sin darnos cuenta llevarnos a tomar más de lo necesario y no hay que olvidar que la vitamina D es una vitamina liposoluble y por tanto no se puede eliminar por la orina, por ello si se toma en exceso se puede ir acumulando y provocando entre otras cosas daños hepáticos, renales etc…

• ¿Cuáles son los primeros síntomas de la falta de esta vitamina?

En los niños pequeños su carencia provoca raquitismo en adulto es más difícil encontrarse con un déficit porque suele haber más acumulación en el organismo y es más difícil evitar la exposición solar. Lo que es cierto es que una dieta baja en vitamina D se puede manifestar en forma de osteomalacia ( una “especie” de raquitismo pero en adultos) y reblandecimiento óseo y más riesgo ( por tanto) de fracturas óseas. Pero no sólo es cuestión de huesos, algunos estudios han relacionado la deficiencia de ingesta de vitamina D con un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer como próstata, mama y colon. A veces se ha relacionado un déficit de vitamina D con un mayor riesgo de depresión, por eso en ocasiones se ha sugerido que puede ser un síntoma de deficiencia.

• ¿Cómo se explica que las recomendaciones de ingesta diaria vayan aumentando con la edad?

La verdad es que en general, las personas de más de 50 años necesitan cantidades mayores de vitamina D que las personas más jóvenes. El funcionamiento del metabolismo no es igual de eficiente , cuando se exponen a la luz solar desgraciadamente su piel no produce vitamina D ya con la misma eficacia que lo hacía cuando eran jóvenes y además sus riñones tienen menos capacidad de transformar esta vitamina a su forma activa que en la juventud.

• ¿Cuándo se descubre el déficit, cuál es el tratamiento, cuánta dosis, cuánto tiempo?

Cada persona es un mundo, un déficit debe ser diagnosticado por un médico y será este el que estipule el tipo de tratamiento, la dosis y el tiempo.

• ¿Habría una suplementación preventiva segura? ¿Cuál sería, dosis, tiempo?

Salvo que un médico lo considere adecuado ( cada persona es un mundo) no es necesario realizar una suplementación preventiva, comiendo de forma adecuada y una exposición suficiente ( pero siempre responsable siguiendo los consejos de los dermatólogos) al sol es la mejor prevención.

Posts relacionados


nutrición

No al miedo en nutrición

Meter miedo a la gente da muchos seguidores, decir que un yogur es saludable no atrae pero decir que las empresas lácteas dan dinero al estado o a la ciencia para promocionar el consumo de lácteos y que estos provocan cáncer da mucho seguidor.

01.08.2017
Dr. Ramón de Cangas
Dieta Detox

Artículo para ‘Lecturas’ sobre Dieta Detox

Todos tenemos muy claro, porque es de sentido común, que una ingesta demasiado elevada de grasas, sodio, alcohol, azúcares simples… no es muy beneficiosa para nuestra salud hepática, renal, cardiovascular y metabólica.

23.07.2017
Dr. Ramón de Cangas
obesidad y diabetes tipo 2

1º Congreso Científico Hispanoamericano sobre Nutrición y Salud: la obesidad y diabetes tipo 2

Este año (2017) organizamos (el 27 y 28 de octubre) el I Congreso Científico Hispanoamericano sobre Nutrición y Salud: La Obesidad  y diabetes tipo 2 que será el primero de una serie de congresos internacionales que tendrán lugar en diferentes lugares de México.

20.07.2017
Dr. Ramón de Cangas

Comentarios


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lunes a Viernes
Mañanas de 10:00h. a 13:30h.
tarde de 16:30h. a 20:00h.
C/ Uría 38, 4ºA, Oviedo
C/ González Abarca 6, 2ºB, Avilés
C/ Saavedra 4, Oficina 26, Gijón
Principado de Asturias
985 223 484

¡Sígueme en las redes sociales!