ciencia

Sistemas alimentarios y salud ambiental:

Cada vez está más claro que se debe actuar en todos los frente para frenar el cambio climático y conseguir la sostenibilidad ambiental. Uno de los aspectos en los que se puede actuar es justamente en la alimentación. La producción de alimentos, tanto animales como vegetales, así como nuestros patrones dietéticos, tienen un impacto significativo en la salud de nuestro planeta. Desde el punto de vista nutricional durante muchos años sólo se ha tenido en cuenta el impacto fisiológico de la nutrición en el individuo, pero hace años ya que cuando se habla de alimentación saludable se tienen en cuenta los aspectos relacionados con la salud ambiental. Incluso más allá de los patrones alimentarios se puede hablar de sistemas alimentarios que tienen en cuenta también la producción, distribución de alimentos etc….Relacionar la nutrición con los sistemas alimentarios ( los sistemas alimentarios tradicionales han evolucionado a sistemas alimentarios mixtos y a sistemas alimentarios modernos) es determinante para valorar su impacto ambiental. Un sistema alimentario sostenible asegura la seguridad alimentaria, nutrición etc…sin comprometer las bases sociales, económicas, ambientales…de las generaciones futuras. Por lo tanto se piensa no sólo ya en la población actual, sino en la futura.

Dieta Mediterránea, un patrón dietético saludable y sostenible:

Por mi relación con el patrón mediterráneo he decidido prestar especial atención al tema de Dieta Mediterránea y sostenibilidad puesto que en mis 18 años de ejercicio de la profesión de Dietista-Nutricionista en mis 5 clínicas, es el patrón dietético que usamos como referencia para la elaboración de las dietas personalizadas. Así mismo uno de mis libros publicados versa precisamente sobre Dieta Mediterránea ( “Dieta Mediterránea, de la Teoría a la Práctica”).

La dieta mediterránea ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad durante la quinta reunión del Comité Intergubernamental de la Unesco celebrada en Nairobi, Kenia, para la salvaguardia de esta herencia) abordó justamente ese punto. La dieta mediterránea es mucho más que una dieta, es un modelo cultural que implica la forma en que se producen , recogen, cocinan, consumen etc…los alimentos.

Y es un modelo ( desprotegido por la globalización de modelos basados en comida rápìda) que respeta nuestra cultura y que incluye variados grupos de alimentos de cercanía y de temporada, priorizando alimentos reales y priorizando alimentos vegetales. La evidencia científica favorable a la dieta mediterránea en relación a la prevención de patologías y sus efectos fisiológicos positivos es muy elevada, la más elevada y la preferida por los profesionales sanitarios. Estudios como Predimed y Predimed Plus dan resultados muy positivos a favor de la dieta mediterránea. Su seguimiento generalizado tendría un gran impacto en la salud pública y un ahorro grande en el gasto sanitario. Su entorno alimentario no se limita exclusivamente a la cuenca mediterránea sino que va más allá e incluso llega a otros continentes y si se busca una correlación entre todos esos lugares se ve como tienen en común la producción de aceite de oliva y vino. La dieta mediterránea se sustenta en varios aspectos, su impacto positivo en la salud, su respeto a nuestra cultura, mantenimiento de la biodiversidad, y la sostenibilidad relacionada tanto desde el punto de vista de los aspectos económicas como aspectos ambientales. Más allá de la salud está la cultura, el paisaje, la forma de trabajar la agricultura etc… es un sistema alimentario adaptado a la cultura. La producción alimentaria tiene una elevada presión sobre el medioambiente, el sistema alimentarios mediterráneo tiene un impacto positivo en el consumo de agua, protección de las tierras agrícolas, consumo energético y emisión de gases. Obviamente no sólo es un tema de grupos de alimentos, sino también del lugar donde se producen. La dieta mediterránea promueve el consumo de alimentos de cercanía lo cual tiene un impacto positivo en el cuidado del medioambiente. Fomentar la investigación, educar en nutrición, apelar a la responsabilidad social corporativa…etc..son importantes para tender al patrón mediterráneo.

Pero no todo es tan sencillo…:

Las decisiones alimentarias están muy condicionadas por otros gastos y costos. El gasto en alimentación es flexible, otros gastos son mucho menos flexibles y fijos. Todo esto tiene consecuencias obviamente en el medioambiente y para conseguir cambios que tengan un impacto significativo deberíamos actuar en todos los eslabones de la cadena alimentaria. El crecimiento de las ciudades y otros cambios sociales han provocado menos tiempo para cocinar y hacer la compra. Además en los últimos tiempos aumenta la pobreza y la desigualdad lo que también tiene un impacto en las elecciones alimentarias y obviamente en el impacto ambiental. Todo esto además se ve empeorado por el “derroche alimentario”y las modas ( por ejemplo la elevación del precio de la quinoa que se puso de moda con el consiguiente impacto negativo en las comunidades pobres de los países andinos). Debe haber un cambio radical del sistema alimentario mundial, una nueva revolución agrícola ( aunque importan los actores que la realicen), una lucha contra la pandemia de la obesidad ( que no se está consiguiendo revertir), los cambios deben ser financiables ( pero es algo que todavía no se ha conseguido). Hay más pobreza, desigualdad, desertización, obesidad, desnutrición, contaminación….todo esto está correlacionado, quizás una correcta redistribución de la riqueza sería más que necesaria.

En resumen:

En resumen podemos decir que la forma de comer tiene por supuesto un impacto determinante en nuestra salud pero también en el medioambiente, por ello se deben fomentar sistemas alimentarios que permitan aunar una dieta saludable con la sostenibilidad ambiental, económica etc…que proteja no sólo ya a la población actual sino a poblaciones futuras. El patrón mediterráneo es un modelo que permite aunar ambas cosas. Sin embargo los cambios a patrones sostenibles van a estar condicionados por muchos actores y requieren una disminución de la desigualdad y una redistribución de la riqueza.

Palabras clave:

Sostenibilidad, Sistemas Alimentarios, Economía Circular, Patrones Dietéticos, Dieta Mediterránea, Entorno Alimentario, aceite de oliva, desigualdad, redistribución de la riqueza

Biografía:

Ramón De Cangas Morán, Oviedo, 1975, es Dietista-Nutricionista por la Universidad de Navarra ( Graduado y Diplomado), Biólogo sanitario por la Universidad de Oviedo ( Licenciado), experto universitario en Alimentación Humana y especialista universitario en biotecnología por la Universidad de Cantabria, postgraduado en nutrición por la universidad de Granada, doctor en Biología Funcional y Molecular ( área de fisiología y nutrición) por la Universidad de Oviedo y actualmente está finalizando su segundo doctorado en Ciencia de los Alimentos en la Universidad de La Habana.

De Cangas es director de las clínicas Nutrigroup by Ramón De Cangas, Presidente de la Fundación Alimenta Tu Salud, Académico de Número de la Academia Española de Nutrición y Dietético, DHC en Ciencias de la Salud, Socio de Honor de la Sociedad Cubana de Nutrición Clínica y Metabolismo, Vicepresidente Internacional de SIIASDET, miembro del proyecto europeo Stance4health, profesor de postgrado y visitante de varias universidades y autor de 10 libros, uno de ellosn titulado “ Dieta Mediterránea, de la Teoría a la Práctica”.

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